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La mujer puede tener hasta 3 tipos de orgasmos

La mujer puede tener hasta 3 tipos de orgasmos

La mujer puede tener hasta 3 tipos de orgasmos: El clitoriano, el orgasmo vaginal y el orgasmo Valle.

Este último tipo de orgasmo es raro en la mayoría de las mujeres pues tienen que tener a su lado un maestro de alcoba que sea una hoguera, no un cerillo. La mujer es como el agua, primero necesita calentarse para luego evaporarse en la experiencia del orgasmo. Durante el orgasmo Valle, la mujer queda en un valle orgásmico, y a través de una técnica de respiración hace subir todo ese calor y magia al cerebro para regenerarlo.

Cuando la sexualidad se practica con consciencia, sana.
El hombre debe ser capaz de hacer de la caricia una maravilla, de los besos una dilatación de placeres, y de la penetración una estocada justa para presionar en los lugares más exóticos y placenteros de la mujer.

Hay diferentes tipos de penetraciones pues el universo de la vagina de una mujer tiene diferentes puntos, no sólo el punto G. Hay otro punto a desarrollar mientras se hace el amor, se llama punto Divino, y es su oído. Si logras que el oído de una mujer se abra y escuche poesía mientras tu la haces sentir placer, en ese momento se produce una nueva forma de amar. Entonces comienzas a hacer alquimia, no química, comienzas a hacer el amor, ya no más sexo. Entonces eres un nexo entre lo que ella desea y quiere. Entonces su sonrisa será más sincera, y su amor más universal. Siendo un amor tan real, el amor durará para siempre sin engaños sin mentiras, sin pretextos. Es por eso que el Amor verdadero es el camino a la Felicidad y el despertar de tu y mi conciencia.

Lo mas sagrado en una relación es la sexualidad.
Cuídala!! 

Fuentes: Phisiomedic Fisioterapia (Mazatlán, Mexico)

https://www.facebook.com/phisiomedic.fisioterapia

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A mi que se me note, es lo que hay

¡A mi que se me note, es lo que hay!

Las mujeres hemos vivido históricamente con la siguiente norma:

“que no se nos note”.

Ni la panza, ni el apetito, ni las estrías, ni la celulitis, ni el deseo sex4al, ni las canas, ni las arrugas, ni nada.
Es como si tuviéramos que disolvérnos para no incomodar.
¡Rompamos con ese patrón!

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Hera amamantando a Hercules

Hera amamantado a Hércules

“Hera amamantado a Hércules” de Johan Niclas Byström (1783-1848)
Ubicada en El Palacio Real en Estocolmo, Suecia.
 
Esta escultura tiene que ver con el mito que explica la creación de la Vía Láctea.
La Vía Láctea para los griegos representaba la leche perdida por Hera (Junone para los romanos) mientras amamantaba a Hércules, quien vertió y se dispersó en el cielo. Hércules, de hecho, era el hijo de Zeus y Alcmenala que, por temor a represalias por parte de la consorte del rey de los dioses, lo abandonó inmediatamente después del nacimiento.
 
Zeus, que se preocupaba mucho por el recién nacido, se aseguró con la complicidad de Atenea que su propia esposa lo encontrara en los campos. Hera inmediatamente lo comenzó a amamantar, haciéndolo inmortal. Mientras amamantaba, unas gotas de su leche terminaron convirtiéndose en cuerpos celestes.
 
El término galaxia, que designa hoy cada cúmulo gigantesco de gas y estrellas como la Vía Láctea, viene del che λα griego, leche, y se remonta directamente a este mito.
 
Facebook: Por Maternidades en Tribu
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Las antiguas sacerdotisas lunares se llamaban vírgenes.

Las antiguas sacerdotisas lunares se llamaban vírgenes.

Las antiguas sacerdotisas lunares se llamaban vírgenes. “Virgen” no significa una mujer que nunca tuvo relaciones sexuales con un hombre como dice hoy la iglesia. La palabra latina “virgen” viene de la raíz “vir” que significa fuerza, poder, mujer poderosa.. Se aplicaba a las diosas que eran llamadas vírgenes no por su pureza, sino por su vigor, por su independencia.
 
Muchas mujeres como Marie, Isis, Ishtar, Diana, Astarté, fueron llamados vírgenes, lo que no era referencia sexual…
Y todos los grandes héroes culturales del pasado, míticos o históricos, nacieron de madres vírgenes o madres poderosas:
Osiris, Marduk, Gilgamesh, Buda, Dioniso, Jesús;
todos fueron afirmados como hijos de la Gran Madre, porque su poder viene de ella.
 
Pero las religiones, cuando dejaron de ser espirituales y se convirtieron en dogmas, cuentan de manera diferente, distorsionada… Y todo el mundo se ha estado preguntando cómo una “virgen” puede quedar embarazada…
Los cristianos no pudieron concebir a la Virgen María como una mujer no dependiente del hombre, es decir, la noción de que la mujer nació de la costilla del hombre, entonces, se inventaron la idea del “sin pecado concebido” para denigrar la sexualidad y especialmente a aquellas mujeres que no se sometían al patriarcado.
 
Han distorsionado las religiones el significado en sexualmente puro, casta, nunca tocada.
Cuando Jeanne d’Arc, con sus asociaciones de brujas, se llamó a sí misma La Pucelle d’Orléans, “la joven”, “la Virgen”, la palabra conservó parte de su significado pagano original de una mujer fuerte y armoniosa.
Y eso es lo que hoy se necesita, un encuentro entre hombre y mujer sin sumisión, pero, la iglesia, los conservadores, se oponen.
 
Pero tampoco la salida es desde el radicalismo, que solo quiere cambiar al Papa por una Mama, un Francisco por una Francisca. Eso sería profundizar el patriarcado. Además, que el asunto no es sólo de género sino de clasismo, racismo y demás ismos. Eso será posible desde la alteridad comunitaria.
 
Debemos recuperar a la Gran Madre, que es la Pachamama o Madre Cósmica, como dadora de vida, que junto a Pachakamak o Padre Cósmico, como fuerza de vida, contienen, sostienen y mantienen la existencia. Hay que salir de las religiones y ateismos para recuperar la espiritualidad.
 
Texto: Atawallpa Oviedo Freire
 
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Anécdotas curiosas de una bailarina

Anéctodas curiosas de una bailarina

Anécdotas curiosas de la carrera de una bailarina: Año 2010, en plenas fiestas de San Fermín, Pamplona, bailando con 40 grados, aún recuerdo mi traje confeccionado en Estambul comprado en alguno de los tantos viajes que hice con mi familia, por aquel entonces rondaría los 20 años y siempre buscaba alguna excusa para convencerlos para viajar y acompañarme en busca de mi pasión, la danza, música árabe.
 
En aquellos viajes había turismo pero también inmersión de cultura. Seleccionaba con cariño mis temas para los espectáculos, este en concreto me encantaba.
 
Ahí estaba yo con esa calor a pleno mediodía bailando, posiblemente, como una de tantas veces que el suelo del escenario quemaba tanto por haber estado horas al sol, pero hoy no era ese uno de los imprevistos, sino lo siguiente que voy a contar a continuación:
 
En medio del espectáculo me entra en la boca algo, posiblemente una mosca o mosquito, bastante grande. En esta parte del video no sale, pero en la parte uno que compartiré otro día si, aprovechó un giro bailando sobre mí con el twist de cadera para sacar de mi boca tal animal que se introdujo. Posiblemente nadie se enteró, ¡pero yo sí! Os dais cuenta… hasta el final del espectáculo supe seguir como si nada, aún recuerdo las patitas en mi boca, como dice un refrán, ¡lo que no mata engorda!
 
¿Y a ti, te ha sucedido algo curioso alguna vez en medio del espectáculo?
 
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El Duelo es la Curación en Movimiento

El Duelo es la Curación en Movimiento

de Toko-pa Turner

«El duelo es la respuesta a un vínculo de pertenencia que se ha roto. Puede ser por la pérdida de una persona querida, de un modo de vivir o de una comunidad afín. El duelo es la reacción de cuando te arrancan de lo que amas.

Como nos enseña Martín Prechtel, en el idioma tz’utujil las palabras para duelo y para alabanza son las mismas porque sólo puedes llorar lo que has amado mucho.  

Hacemos el duelo por los amores que hemos perdido. Hacemos el duelo por nuestras capacidades perdidas debido a la enfermedad o la edad. Hacemos el duelo por la pérdida de fe en nuestra religión. Hacemos el duelo por el nido vacío. Hacemos el duelo por los caminos que no recorrimos. Hacemos el duelo por la familia que nunca tuvimos. Lamentamos el sufrimiento del planeta.

Pero si bien el duelo puede parecer una expresión de dolor que no sirve para nada, en realidad es el reconocimiento del alma de lo que valoramos. El dolor es el honor que rendimos a aquello que hemos querido. Y sólo a través de la conexión con lo que apreciamos podemos saber cómo avanzar.

En este sentido, el duelo es movimiento.

Sin embargo, en nuestra cultura somos profundamente incapaces de afrontar el duelo. Lo mantenemos a distancia lo mejor que podemos, tanto en nosotras mismas como en los demás, tratándolo como, dice Joanna Macy, como «un enemigo de la alegría».

Hay una vergüenza tácita asociada con el dolor. Está permitido en muy pocos lugares, en pequeñas dosis, en ocasiones excepcionales como la muerte y la tragedia.

Pero si bien el duelo puede parecer una expresión de dolor que no sirve para nada, en realidad es el reconocimiento del alma de lo que valoramos.ási bien el duelo puede parecer una expresión de dolor que no sirve para nada, en realidad es el reconocimiento del alma de lo que valoramos.s allá de eso, puede parecer peligroso y débil. Quizás porque tememos ahogarnos en nuestra desesperación, o porque eso significa desmoronarse en un mundo que valora «mantenerse entero» por encima de todo.

Pero el duelo juega un papel esencial a la hora de deshacernos de apegos anteriores. Es la corriente necesaria que nos lleva a nuestro próximo devenir.

Sin él, podemos quedar atrapados en una área de nuestra vida, limitándonos todo el espectro de nuestra manera de ver de vida.

El duelo es la expresión de la curación en movimiento. Mientras realizas el descenso aparentemente sin fondo, es útil recordar que el dolor es el aguacero del que tu alma ha estado sedienta. Porque lo que permanece oculto durante demasiado tiempo no cambia. Está calcificado en su lugar, a menudo sellado por la vergüenza, intacto y olvidado por el tiempo.

Pero cuando finalmente puede salir a la luz para ser visto, se expone a nuevas condiciones y comienza a moverse. Se eleva sobre un géiser salado de lágrimas, a veces cantadas hacia la superficie por un terrible gemido, que corre por nuestras mejillas hasta humedecer el suelo donde estamos preparándonos para un nuevo crecimiento.

¿Alguna vez has notado lo hermosa que es una persona después de haber llorado? Es como si se hubiera renovado por el bautismo de lágrimas.

De hecho, cuando algo estancado puede liberarse a través del duelo, estamos liberando una mayor capacidad de amar.

Extracto de “Belonging: Remembering Ourselves Home» de Toko-pa Turner

Traducido por Sophia Style e Inés de la Calle.

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Hoy es el día de dar las gracias

Hoy es el día de dar las gracias a mis alumnas

Hoy es el día de dar gracias. A menudo pasan los años y no somos conscientes si no paramos, de todo lo bonito que nos ha ofrecido la vida, detrás, también está la parte del aprendizaje, del madurar, del entender a las personas, de descubrir diferentes caracteres y respetarnos. Ser profesora de danza te permite la posibilidad de compartir momentos y sentimientos con otras mujeres.
 
En esta foto está mi batallón de mujeres fuertes y valientes bailando, sinceramente, ¡que momentos tan intensos y tan emocionantes hemos vivido en los escenarios y clases durante estos años!. Yo concretamente, he pasado de ser una niña a una mujer, también madre y ahora adulta. Ahora, puedo mirar esos momentos con otra mirada, una mirada más tranquila, más paciente, más segura.
 
Me encantan esos días en los que aparece una foto, o un video y te transporta a algún año pasado a un sitio concreto. ¿Os ha pasado? Aquí concretamente estamos en un centro cívico de Pamplona, bailando una coreografía que estoy intentando rescatar del año 2015, una coreografía fácil y sencilla, de esas con un ritmo lento y sin estrés.
 
Hoy es un día de agradecimiento a las alumnas que les impartí clases durante tantos años, alumnas a las cuales guardo especial cariño, por esos momentos vividos y disfrutados.
 
Gracias por vuestra luz y por vuestra oscuridad y enseñanza.
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Querido Papa

Querido Papa

Querido papá, aquí estoy contigo en el hospital pasando la mañana, intentando que pintes un poco para estimular ese cerebro, desde hace unos años tienes Alzheimer, estas en cuerpo y en alma, pero tu cabeza ya no está. El cerebro, es un órgano como otro cualquiera, y como tu decías, palabra de psiquiatra, este, aún no está apenas estudiado. Yo trato de estar contigo por que se que somos importantes para ti, y tu para nosotros, y aunque no puedas decirlo, por que ya no hablas, lo sabemos.
 
Vamos a intentar remontar un poco con la rehabilitación y estimulación, pero algo me dice, que a sus 83 años, fruto de la sabiduría vivida, que ya no somos invencibles, que todos tenemos fecha de caducidad, un principio y un fin, y que la vitalidad, a veces se termina, por todo ello, los que estemos en el camino, disfrutemos cada instante.
 
Papito, como yo te digo, en la foto estás alegre y participativo vestido de marrón, conmigo y con nuestra familia en un viaje a Estambul (Turquía) en una tetería, cerca del gran bazar, siempre animándome con palmas cuando yo bailaba. Tu y yo sabíamos que la danza salvó mi vida.
Gracias papito, por ser el mejor padre del mundo.
 
¿Y tú, tienes algún familiar cercano con la misma situación? cuéntame como lo llevas…
 
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Cíclica como la luna – La mujer y sus 4 arquetipos

Cíclica como la luna - La mujer y sus 4 arquetipos

¿Sabias que los arquetipos femeninos son una vía para el autoconocimiento?

“Si pudieran entender que la magia femenina no es locura ni brujería. Que no somos locas sino cuatro mujeres compartiendo el mismo cuerpo. Si somos cuatro y somos una. Somos cíclicas y no lineales como los hombres. Si pudieran entender que como la luna y sus fases, nosotras también cambiamos cuatro veces durante el mes. Si pudieran entender… todo sería más fácil”

Juliaro

La verdad que hace años no entendía todo esto de las mujeres y de su poder, de sus fases, sus ciclos, tal vez, por que necesitaba vivir ciertas vivencias o descubrir estas fases en mí, es más cuando escuchaba a mujeres “mayormente místicas” hablar de diosas pensaba que estaban un poco taradas o pasadas de rosca. Ahora con mi madurez, maternidad y autoconocimiento, he aprendido a entender estas energías de las cuatro mujeres y sus respectivas fases lunares, las estaciones que también la representan, todo unido como un puzle, ha hecho entender más mi mundo interno.

Lo se, si todavía no has escuchado sobre esto te parecerá que estoy loca, y que soy de esas que cree en el horóscopo y la astrología (que también lo creo) así como en la color-terapia y muchas otras cosas como las plantas y la naturaleza, no te creas que soy una maga o bruja pitonisa, tan solo una mujer que ha descubierto que cada una de esas 4 mujeres y sus características viven en mi cada mes.

Hubo un tiempo, el cual iba por la vida bastante descontrolada y no entendía lo que me pasaba, sobre todo en los días previos a mi menstruación y a veces hasta 10 días antes, empezaba a sentir cosas raras, bajones anímicos, excesiva sensibilidad, por ejemplo llorar por nada mientras veía una película la cual me emocionaba, incluso en momentos puntuales previos a esta fase sentía un gran rabia y descontrol dentro de mi de mi que de desbordaba hacia las personas que tenía cerca, estaba más irritada con la vida, la sociedad; incluyo en estas etapas pequeños accidentes destructivos por ir como loca alterada por la vida con el coche por ejemplo con algún choque o multa.¿Pero que me pasaba? Tan solo estaba viviendo la etapa de “la Chamana” un poco descontrolada, es la la que pone límites, la que dice no, la que dice todo más directo, tal vez suelte algún que otro chillo.Vivir esta etapa descontrolada no me parece correcto por ello, cuando siento que se acerca esta fase me digo, vive todo lo que sientas sin reprimir, pero con calma, control.

Seguido de esta fase pasamos a la fase de la anciana relacionada con la menstruación, caminando hacia mi mundo más interno buscando mi verdad desde la calma, desde la sabiduría de las mujeres sabias de esta edad, para salir de ella con fuerza y vitalidad y emprender estos nuevos proyectos madurados para entrar en la fase de la doncella, la virgen, con mucha energía a emprender los proyectos. De ahí, pasamos a la fase de “la madre”, la ovulación, con ganas de vivir más lo sexual, la más maternal y amorosa de las mujeres que cuida su familia y su hogar y organiza, para poco a poco caer en ese descenso de hormonas en picado de ese óvulo que no ha sido fecundado para introducirte en la más verdadera voz de tu interior, tu verdad, la que saca lo que hay dentro sin filtros, “la chamana” también llamada la bruja, y así sucesivamente rotando fases.

Mi viaje al universo femenino empezó con las clases de danza del vientre hace mucho tiempo, cuando tenía 17 años, en la fase de la doncella. Mi maestra era una mujer sabía, Ana González, pintora, bailarina, maestra de reiki entre otras. Me llamaba la atención lo bien que me sentía en sus clases. Es curioso que había mujeres de todas las edades, desde adolescentes como yo, pasando por un rango de mujeres variado de hasta los 65 años. Eso era muy enriquecedor puesto que nos nutrimos unas de otras, sobre todo yo, que me sentía muy protegida por ese círculo de mujeres, en esa edad donde todo se ve inestable. Y la verdad es que en esta sociedad tan individualista y competitiva en la que vivimos, cada vez se comparte menos con otras mujeres, y es eso, lo que me gustaría que rescatáramos! Este mundo femenino de autoconocimiento como mujer del que te hablo, me ha ayudado muchísimo a entender estos cambios a lo largo de mi ciclo menstrual, que todas las mujeres tenemos.

Años después acudí a unas sesiones llamadas “círculos de mujeres” donde aprendí todo esto de lo que os hablo.

Y os preguntareis… ¿y aquí la luna y las estaciones en que fase encajan? todo está relacionado.

A continuación voy a hablaros un poco más de esto, pero antes de nada, ¿sabías qué, dependiendo del momento del ciclo en el que te encuentres, estás más predispuesta a la acción, socializar, comunicarte, sentirte creativa, expansiva o por el contrario en el otro extremo tiendes más a la introversión, análisis de tu vida? Una vez comprendas las 4 fases del ciclo y cómo inciden en tu vida en particular, podrás abrazar todas tus luces y tus sombras.

Aquello que más te gusta de cómo eres y aquello que a veces te hace sentir diferente o distante. Todo es esencial para la vida, pues todo es cíclico, como las estaciones del año. Para llegar al verano, pasamos por el otoño, el invierno y la primavera, aprovechando todas las bendiciones que nos regala cada momento.

LA  DONCELLA  Es la virgen/ su estación es la Primavera/ la luna creciente.

 Es la semilla que brota, salen las flores después del invierno, nuevas posibilidades.

Su fase del ciclo menstrual es la pre-ovulación. Tiene la capacidad de planificar, de fijar objetivos y de dirigirse hacia ellos . Su rito de paso es el de la primera menstruación, la llegada de la sangre y el despertar de la fertilidad. Es la Doncella que vive en nuestro interior, la niña adolescente que no siempre recibió una bienvenida o iniciación positiva al mundo de la mujer. Sanando a nuestra Doncella interior e inspirándose de otras culturas y ritos ancestrales podemos acompañar a las “Doncellas” de hoy en día en su transición de la adolescencia hacia la madurez.

Tal vez todas estas frases no resuenen en ti, pero estoy segura que después de la menstruación te apetece ponerte más guapa, arreglarte, depilarte y salir a cazar.

LA MADRE /su estación es el verano/ su fase lunar la luna llena.

Es la semilla florece, da fruto y madura gracias al calor del sol y a los nutrientes de la tierra. El Arquetipo de la Madre nos remite a la Gran Madre mitológica, a la Madre Tierra, fuente de vida, útero creador, con capacidad de creación y de destrucción. Su fase del ciclo menstrual es la ondulación: fase expresiva, amorosa y fértil en todos sus aspectos. Es sensual y encuentra el placer en la unión. Sabe cuidar y cuidarse y marcar límites. Es Afrodita, Diosa del amor, la belleza y la sexualidad. Desea conocer y ser conocida, impulsa lo creativo y lo procreativo, se implica intensamente y apasionadamente.

El arquetipo de la Madre no se limita por supuesto a la concepción de hijos biológicos sino que abarca todo el desarrollo de procesos creativos y toda época de exteriorización. Nos invita a cultivar nuestra Madre interior y a integrar, en nuestro seno, a la Madre Luminosa y a la Madre Oscura pudiendo así aceptar a la madre real, la humana.

LA CHAMANA (también llamada bruja) /su estación es el otoño/ su fase lunar la luna menguante. 

Es tiempo de recoger la cosecha, de iniciar la poda, de luz decreciente. La Chamana conoce su sombra, se guía por su intuición, es libre, guerrera y sanadora. Su fase del ciclo menstrual es la premenstrual: fase altamente creativa, de conexión con nuestro inconsciente, con nuestra herida y con nuestra verdad.

Su rito de paso es la menopausia, pasaje al poder y a la sabiduría. Ancestralmente las mujeres solo eran reconocidas como chamanas después del tránsito de la menopausia. Nos invita a conocer y desplegar en nosotras a la Mujer Salvaje, enterrada durante siglos y siglos, para acceder a tesoros escondidos.

LA ANCIANA/ su estación es el invierno / su fase lunar la luna nueva.

Es época de hibernación, de quietud y de renovación. La anciana ha cultivado el don del silencio, la escucha, y el desapego. Sabe que en el vacío y en la muerte está la semilla de un renacimiento. Es sabia y visionaria. Su fase del ciclo menstrual es la menstruación: fase de introspección, de descanso y de conexión con lo más profundo en nosotras, el lugar en donde las visiones creativas se gestan. Su rito de paso es la muerte y los tiempos de transición, pérdida y envejecimiento. Con la comprensión cíclica de la vida y la muerte, entendemos que sin desintegración no hay renovación .

La verdad que tenía muchas ganas de compartir contigo estos recursos que me han ayudado muchísimo a entenderme como mujer cíclica y cambiante 

Me ha gustado mucho la idea de imaginar las fases de la luna con los árboles y las mujeres comparto esta imagen.

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Prometo cuidarme

Prometo cuidarme

Si eres mujer me entenderás… Acaban de irse mis dos hijos de 6 y 10 años y mi marido 24 días a Argelia. ¡No me lo puedo creer! voy amanecer sola, acostarme sola, comer sola, estar sola, sola con migo misma. En un principio he sentido miedo incluso mucha tristeza por separarme de mi hijo pequeño, sus manitas, todavía pequeñas, siempre esta buscando mi cuerpo, mi calor, mi olor, Pero he tenido que ser generosa y desprenderme, me ha costado, y tal vez me permita llorar a ratos, pensando en su ternura, su olor su aliento, pero te digo la verdad, voy a descansar, por que ser madre es agotador.

Las mujeres “por lo general” organizamos, proponemos y dirigimos la orquesta de nuestra casa y esto cansa, cansa y mucho. La verdad que los quiero, pero también me quiero a mi. ¿Y que voy hacer? ¡Cuidarme!, claro, si eres madre y me estas leyendo, me entenderás. Vivimos en un mundo frenético, de prisas, ir a trabajar, aparatos tecnológicos, consumismo y redes sociales. Pero ahora me preguntó… ¿Qué necesito para ser feliz?, ¡tengo la respuesta! “calma y paz”, tiempo para mi, reflexionar, estar tirada, tan fácil como dar un paseo por la naturaleza. Cuando eres madre, dejas de dedicarte tiempo a ti, pasas a anteponer las necesidades de otros, como tus hijos en vez de las tuyas y vives en una demanda constante, la cual aleja tu foco, incluso perseguir tus sueños. A veces olvidas hasta tus necesidades más básicas como persona. Esto no debería ocurrir, deberíamos poder parar para respirar, coger aire y centrarnos en nosotras y dejar de posponer nuestros objetivos. Ser madre es bonito, pero también es duro y agotador. Ser madre envejece, si no lo eres también, pero más lentamente.

Ahora después de tantos días descansando sin mi familia, puedo decir que me siento en armonía. Sobre todo tengo tiempo para trabajar esa parte intelectual, más mental y metódica por que todo el tiempo es mío. Ahora tengo mis objetivos más claros, incluso me gusta anotarlos y trabajo en ellos. Es más, he tenido tiempo para ser una especie de hormiga y no cigarra, arreglar armarios y tirar todo lo que no necesito, puedo decir que amo más a mi familia, creo que hay que dejar ir sin miedo para llenar ese algo que nos une con algo nuevo. Puedo recomendar a todas ese “espacio individual” tan necesario. Ahora valoro y aprecio lo importante que debería ser que todos los seres humanos tuviéramos nuestro y tiempo individual de cuidados y mimos, incluso os animo a separaros unas semanas obligatoriamente.

Creo que deberíamos educar desde pequeños a nuestros hijos a participar y repartir las tareas del hogar, para que no fuera tan duro.

Si me estas leyendo, te sonara esto de “me olvide de vivir mi vida” ¿cuántas veces te diste cuenta que ni siquiera has podido hacer esos ejercicios de gimnasia que tanto tiempo llevas queriendo hacer? Llegas tan tarde o cansada del trabajo que entre poner lavadoras, hacer la cena y atender a tus hijos pasas a un tercer plano. Creo que deberíamos parar y sacar tiempo para nosotras, quedar con amigas, o hacer eso que tanto tiempo llevamos queriendo hacer.

Me gusto mucho este artículo hace años y lo comparto:

“No nos cansan los hijos. No son ellos. Si fuese así no querríamos quedarnos mirándoles mientras duermen. No nos levantaríamos día tras día intentando ser mejores para ellos. Si ellos fueran los que nos cansaran, no les tomaríamos tantas fotografías como lo hacemos, no moriríamos de ternura y nostalgia al revisar sus fotos y videos. Si tener hijos fuera tan agotador, nos hubiésemos encargado como especie de masificarlo y quizá hace cuánto habríamos desaparecido. Pero curiosamente seguimos teniendo hijos a pesar de todo lo difícil que es criar. Porque no son ellos los que nos cansan. Lo que nos cansa es la soledad, la falta de apoyo, la falta de espacios para nosotras mismas, la falta de tiempo para nuestro desarrollo, nos cansa tener que responder a expectativas de maternidad y crianza, nos cansan los mandatos sociales, nos cansan el machismo y el patriarcado, nos cansa la desigualdad a la hora de conciliar crianza y trabajo, nos cansa la nula valoración de nuestro rol, nos cansa la escasez de recursos, la violencia. Todo ello y más es lo que hace que el criar sea realmente agotador. No son ellos en sí mismos. Porque con ellos somos capaces de reír y amar. Porque si no tuviéramos que criar veinticuatro horas al día solas en casa, estoy segura que disfrutaríamos más de nosotras y de ellos y de todo lo lindo que surge cuando nos vinculamos.”

Katerine Silva